Tener una vida sexual saludable es importante, tanto para nosotros como para nuestra pareja. Pero muchas veces dejamos que algunos problemas se inmiscuyan en nuestra sexualidad y terminen por afectarla. A continuación, te presentamos cuatro de los problemas más comunes que afectan tu vida sexual:

1 Compararte

Dicen que todas las comparaciones son odiosas, y es cierto. En el campo sexual es un tema muy recurrente y de alguna manera nocivo. Nosotros no podemos vivir mirando o haciendo lo que los demás hacen (valga la redundancia), esto nos llevará rápidamente a un camino de insatisfacción, para nosotros y nuestra pareja.

2 Idealizar el cuerpo

La búsqueda del cuerpo perfecto es un camino absurdo que nos llevará a más de un conflicto sexual. No hay necesidad de tener un cuerpo de “modelo” para disfrutar de nuestra sexualidad, la sexualidad va más allá del físico y de la apariencia. Si condicionamos nuestra sexualidad a nuestra apariencia lo más probable es que nunca disfrutemos plenamente del sexo porque nunca te sentirás cómoda/o compartiendo tu cuerpo con alguien más.

3 Quedarse en lo mismo

El que dice que lo sabe todo del sexo, miente. Muchas veces, nuestra vida sexual decae por no experimentar cosas nuevas y por dejar de aprender. La sexualidad es un camino de descubrimientos interminables, siempre habrá nuevas cosas que puede aprender y experimentar, nuevas posturas, nuevas técnicas, nuevos lugares, etc.

La rutina es uno de los peores enemigos del sexo, enemigo que debemos combatir con todas las armas posibles. Si dejamos que la rutina se apodere del sexo, lo más probable es que empecemos a perder a nuestra pareja y la sexualidad dejará de ser saludable. Intenta reavivar la llama y salir de la rutina, cambiar de lugares para hacer el amor, experimenta cosas nuevas con su pareja, intenta juegos sexuales y así las posibilidades de romper la rutina son muchas, sólo deja volar su imaginación: CRECE TU CURIOSIDAD.

 4 El miedo

El miedo al sexo y a experimentar se puede convertir en el peor enemigo para disfrutar una sexualidad plena. El miedo nos puede llevar a la vergüenza de disfrutar el placer, a descubrir nuevas aristas de nuestra sexualidad y de nuestra pareja. La comunicación es muy importante en la sexualidad y siempre se debe comunicar lo que sentimos, nuestras fantasías y cuánto deseamos a nuestra pareja.