La infidelidad en una relación de pareja es un tema complejo y, de antemano te digo, que uno de los caminos más seguros a la superación de esa crisis suele ser mejor en un proceso de terapia psicológica individual.

El dolor de la infidelidad viene de un duelo por la pérdida de la confianza y el respeto a los acuerdos de exclusividad que la pareja hizo al inicio de su relación. Dichos acuerdos a veces ni siquiera se dicen, sino que son ideas que traemos de lo que es una pareja ideal o el cómo nos dijeron nuestros padres y abuelos que una pareja tenía que ser. Ninguna pareja es igual a la otra, pero todas buscan el ideal.

Cuando existe una infidelidad, uno de los integrantes faltó a un acuerdo que hicieron en pareja (sea sexual o emocional, hay un engaño o rompimiento de las reglas). Hay varios caminos en estas situaciones dependiendo de los valores y los acuerdos iniciales de la relación: nos separamos, olvidamos o reformulamos los acuerdos.

Si nuestros valores personales y conjuntos nos permiten continuar con la relación, es importante que consideres cuáles son las nuevas reglas y que se generen compromisos explícitos de reparación de la confianza perdida. Si requieres de algún apoyo para generar estos nuevos acuerdos es muy importante que busques ayuda profesional que te pueda orientar a una decisión tuya y con base en tus ideales y expectativas.

No todo está perdido, la infidelidad a veces es un grito de ayuda en la pareja porque algo no anda bien y es un momento de quiebre en donde se puede romper o desarrollar nuevamente la pareja para ser más sólida y con mayor comunicación y compromiso.