¿Qué pasa con el sexo en una relación de largo plazo?

Un interesante artículo llamado The Bored Sex de la revista digital The Atlantic hace un resumen da varios estudios a lo largo de Europa en donde se muestra cómo el deseo y la satisfacción sexual de las mujeres va disminuyendo con el tiempo, cuestión que se le atribuía a la maternidad, pero en estos tiempos en donde el proyecto de vida es diferente a la maternidad, parece haber desaparecido el gran chivo expiatorio del embarazo, parto y lactancia.

La diversidad de estudios va sacando a la luz que las mujeres se aburren más de las relaciones sexuales que los hombres, en quienes parece mantenerse un nivel de deseo y satisfacción bastante constante, que incluye el permiso de tener encuentros fugaces o válvulas de escape sexual por “así son los hombres”, mito que se ha respaldado de otra mentira como lo es “que las mujeres son más pasivas por naturaleza”. Estos dos grandes mitos han dejado a la mujer en un lugar de cómoda y aburrida monotonía y monogamia impuesta socialmente más que decidida de manera individual.

Una de las formas de evitar tanto malestar es justamente buscar la variedad, novedad y el regreso constante al jugueteo que tanto enciende la llama de la pasión. La cual sólo se podrá llevar a cabo si la pareja crea un ambiente de confianza. ¿Qué otras alternativas hay? Estas son algunas recomendaciones para evitar el trágico desenlace del aburrimiento y la monotonía:

 

  • ¡Expresa lo sexual que eres! Seas mujer o seas hombre, creer que vas a lastimar a tu pareja por solicitarle más sexo, más posiciones, más tiempo o más creatividad es colocarlo en una posición de inferioridad creyendo que no es capaz de soportar tus ganas. Quizá sea momento de decirle a tu pareja que sí, que quieres ponerle diario y con variedad para que ambos se pongan las pilas.
  • Deja de preguntar “y ahora ¿de dónde tantas ganas? ¿quién te enseñó eso? ¿dónde aprendiste tal cosa?” eso sólo asusta a la pareja y prefiere ocultar sus fantasías, deseos y pasiones para no incomodar en la relación. Por siglos el placer de la mujer se ha visto reprimido, pero ahora también los hombres se reprimen por no presionar, pero al mismo tiempo dejan de solicitar de manera asertiva sus propias necesidades.
  • Tener sexo diario no asegura que la satisfacción esté en el clímax. Así que mejor empieza a hacer una reflexión más profunda sobre la calidad de tus relaciones que no se mida en la cantidad. La calidad se logra a través de evitar juicios, ser empáticos, conocer las fantasías de la pareja e involucrarse en la creatividad por igual.
  • Deja de pensar que el deseo es algo que nace por generación espontánea. Simplemente, piensa en la primera vez que estuviste con tu actual pareja, no es algo que haya sido un accidente. Generalmente, las parejas tienen un preámbulo muuuuy largo antes de su primera relación sexual, tienen fantasías, emociones encontradas entre el deseo y el abandono, se mandan mensajes durante SEMANAS para coquetearse, usan los dobles mensajes y se mantienen impecables en higiene y aspecto para ser atractivos para el otro ¿en qué momento dejaste de lado todo ese proceso de apareamiento?

Así que ya te la sabes… la mujer puede empezar a generar un hastío incluso después del primer año de relación estable, les toca nutrir ese erotismo salvaje antes de que la llama se apague.

 

Referencias:

Wednesday, Martin (2019). The Bored Sex. The Atlantic. Recuperado de: https://www.theatlantic.com/ideas/archive/2019/02/women-get-bored-sex-long-term-relationships/582736/

Sarah H. Murray & Robin R. Milhausen (2012) Sexual Desire and Relationship Duration in Young Men and Women, Journal of Sex & Marital Therapy, 38:1, 28-40, DOI: 10.1080/0092623X.2011.569637 Recuperado de: https://www.tandfonline.com/doi/abs/10.1080/0092623X.2011.569637

 

 

 

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